PrintConocí a Aoki hace poco tiempo. Me gusta ese nombre. Algún día pensé en ponerle ese nombre a mi perro; pero cuando conocí a una persona con ese nombre creo que las cosas cambiaron, porque antes conocía a un Aoki, o bueno, no lo conocía; es un músico nipón de la onda minimal que me gusta. Sí, estoy hablando de música electrónica. Últimamente en mi ciudad hay un auge por el minimal techno que no entiendo por qué, esta música es muy aburridora y monótona, pero bueno, uno puede ver las discotecas llenas de gente al son del MDMA, las prepagos y los beats bajos, clicks y bips de esta música. Pero Aoki, no el músico, es una chica. Ella no es japonesa, tampoco es de estos lados, es una chica peligrosa y exótica. Le gusta bastante las escenas decadentes, por eso le gusta ir a bares de mala muerte, putiaderos, shows de striptease y algunos lugares que aun no se cómo describir. Son esas cosas oscuras que te ofrece la calle de noche.

Como el padre de Aoki era oriental, esta chica desde muy temprana edad aprendió a coger un gusto bastante fuerte por comer alimentos crudos, sobretodo carnes. Salimos a comer y ella me dijo: como esta vez te estoy invitando tienes que comer algo sin cocinar. A lo que yo pregunté inmediatamente: te estas refiriendo a comer cosas crudas? Ella asintió con su cabeza y comenzamos a pensar en opciones de qué cosas me podía comer que no me causara malestar ni ganas de vomitar. Las cosas crudas no me gustan mucho, tampoco me gustan demasiado cocidas (en este aspecto me mantengo caprichosa y detestablemente en un punto medio). Por un momento había pensado en tocinetas, carnes, sangre, cuerpos cadavéricos y cosas macabras, pero me había olvidado que la comida oriental muchos de los alimentos son crudos y frescos (bueno, siquiera no estan vivos). Finalmente me decidí por el pulpo. Ja! esta vez seré un occidental orientalizado me dije para mí mismo. Qué exótico! Aoki, tenía algunos hábitos extraños, se cogía su cabello con unos palillos porque no le gustaban los cauchos, ni las bandas, ni las pinzas, ni las diademas ni nada. Solo palillos. Con estos también comía, o por lo menos eso fue lo que me di cuenta. Estos palillos eran especiales, no como unos palillos normales. Como sabemos, los orientales comen con palillos, que se llaman chopsticks. Estos por un lado eran palillos de comer orientales y del otro extremo del palillo eran palillos de comer occidentales. Me explico: hay dos palillos, uno tenedor y otro cuchillo y si tu no sabes comer a lo oriental pues puedes comer a lo occidental, o puedes comer con una mano de manera occidental y con la otra de manera oriental y así hacer combinaciones de todo tipo. Leí que estos palillos eran ” La invención más brillante desde la rueda! ” según un estudiante de MIT. Estos palillos se llaman forkchops. No los inventó un oriental, este objeto lo invento un norteamericano llamado Donald BonAsia haciendo una reflexión sobre los problemas de las personas de este lado del mundo que no sabemos manipular palillos para comer, relacionado con el modo de vivir minimalista del oriental promedio. Definitivamente somos un montón de consumidores llenando este planeta de mierda. Por estos lados tenemos la tendencia a ser más maximalistas, muchas veces de un modo exagerado. Además de que siempre queremos acumular más cada día.

– Quiero hablarte de algo, pero más tarde, después de qué salgamos de este lugar. Quieres helado frito? Me dijo con una cara un tanto picarona. Yo respondí: – pues nunca he comido algo así. Esta puede ser mi primera vez. En ese entonces comencé a escuchar unos sonidos de fondo que identifiqué inmediatamente porque lo había escuchado durante los últimos días, pero era extraño que sonara eso en un restaurante. El disco lo compuso un amigo mío, pero él no es músico pop ni hace parte del mainstream musical local. Además el disco sólo tenia una canción como de 10 minutos. Me había gustado mucho, y en su contra carátula tenía un párrafo muy bello que decía:

“Si tan solo el dolor de perder a alguien querido no se convirtiera en esa resignación llena de remembranzas y soledad. Si tan solo pudiéramos seguir viviendo sin el dolor del recuerdo.”

Mi amigo tenía toda la razón y esto fue algo que me había tocado profundamente, pues tenía recuerdos que me hacían sentir muy triste y de los cuales no podía pensar nada. Básicamente, tenía problemas con el corazón. Ya había pasado por todos los estados de ánimo desde hace aproximadamente un mes. Me lo había estado pasando bastante irritable y con tedio de salir a la calle, de ver la gente. Sentí que me habían hecho mucho daño y que todos tenían la culpa por ello. Pero como a Aoki la conocí hace poco tiempo supuse que tenía que hacer una excepción con ella, además  me invitó a comer y me ofreció un panorama poco habitual para mí, cosa que por lo menos me hacía pensar en otras cosas diferentes a la tristeza que tenía. Aoki ordenó un salteado de hígados, no se de qué ser viviente los hígados, o si se trataba de un mix de hígados de todo tipo en un solo plato destinado para su consumo. El hígado me daba un poco de escozor. Últimamente había estado teniendo algunos problemas hepáticos a causa del alcohol. Me la había pasado borracho durante mucho tiempo y muchas veces sin memoria alguna.

Mientras comíamos le conté a Aoki todos mis problemas hepáticos y le conté la sensación que tenía viéndola comer hígado. A veces miraba su plato y pensaba en que se estaba comiendo mi propio hígado, cosa que me revolvía las tripas, aunque también pensaba: si se estuviera comiendo mi hígado me estaría haciendo un gran favor, pues ya no tendría porque preocuparme por él. Aoki me dijo inmediatamente:

–    ¿Cuando fue la última vez que comiste carne fresca?

En mi ciudad, a veces jugamos a hablarnos en doble sentido, sobretodo cuando uno comienza a tener confianza con alguien, por consiguiente lo que pensé fue: ¿no me estará preguntando por la ultima vez que me follé con alguna chica?
A Aoki, le gustaban las chicas, al igual que a mí. Yo finalmente respondí:

– No me preguntes por chicas en este momento que no quiero saber nada del género femenino ahora.
– y entonces, ¿por qué saliste conmigo?
– pues porque no quería quedarme en mi casa haciendo pucheros. Además eres lesbiana, eso hace bajarle un poco de feminidad a la situación.
– jajajaja… no se te olvide que aun siento las cosas de una mujer y que también menstruo.

Luego, mientras llegaba a nuestra mesa quien nos estaba atendiendo con el helado frito, yo me sonrojé y me encogí un poco en hombros, pues me dio algo de vergüenza. A veces se me va la mano con algunos comentarios, además de que no la conocía mucho.

Finalmente comimos y salimos a la calle, yo tenía ganas de fumar y caminamos unas cuantas cuadras bastante solas. Llovía de manera muy suave. Ella me preguntó por mi estado de animo y le hice saber que no me sentía muy bien que no me había recuperado, que tenía muchas ganas de irme lo más lejos posible durante un buen tiempo. Había dejado de llorar como dos dias antes, porque soy un maldito llorón y un sentimental de mierda. Cuando uno esta enamorado y no le corresponden es una maldita desgracia, uno es como un imbecil pretendiendo miles de estupideces y pensando en cosas que nunca van a trascender a nada. Es más, nunca pasará nada.

Entonces Aoki me dijo: – mira, debes dejar de pensar en muchas cosas, debes deshacerte de las cosas nocivas y pensar para donde vas tú, sólo tú, sin nadie. Uno tiene que hacer la vida un poco más mínima, no cargar con tantas cosas. Si estas en un paseo y vas caminando con una maleta gigante llena de cosas vas a avanzar más despacio, no crees?

Quiero hacer algo por ti, no se si funcione pero lo voy a intentar, porque veo que tienes un gran corazón y no quiero que sigas estando mal, sobretodo por alguien.

Yo respondí: – Claro, si es para estar bien, acepto lo que sea. Ya no quiero seguir partiéndome el corazón cada vez que se presenta la oportunidad. Miré hacia el suelo y comencé a llorar.

Inmediatamente Aoki soltó su cabello, sostuvo sus forkchops, cortó mi pecho y lo abrió, sacó mi corazón y lo mordió una vez. Saboreó su boca llena de sangre y me dijo: – tu corazón es rico, me gustaría comérmelo todo, puedo?

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NOTA: No dejen de descargar y escuchar este gran disco con una sola pista. De mi buen amigo Jose Santamaría a.k.a. [neuma], este disco llamado mourning star publicado tan solo hace 3 días en el sitio de Biodata.

http://www.biodata.microbiorecords.net/blog/?p=59

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Acerca de Datajunkie

Soy buen agente, dame una brazo. Derechos Reservados. Medellín. Colombia.

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  1. JUAN dice:

    HMMM YA LEI DOS VECES… ME IMPRESIONA. NO SABRIA QUE DECIR… ME GUSTA LA FORMA COMO ESCRIBÍS.

  2. Barb dice:

    Me enantó… en este momento necesito saber que no estoy sola, gracias por ser tan buen escritor.

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